martes, 20 de abril de 2010

¿Futuro? ¿Qué futuro?

Nunca destaqué en el colegio por sacar buenas notas, todo lo contrario. Cuando mi madre acudía a las reuniones con los profesores todos coincidían en lo mismo: "es una niña muy alegre, simpática, se preocupa mucho de ayudar a los demás, participa en clase, es lista... pero muy vaga". 

Ahora con 23 años me pregunto: ¿Dónde quedó aquella niña alegre que no paraba de sonreír? La vaga aún sigue aquí presente, pero... ¿la niña alegre, dónde está?


Mi primer año de universidad no estuvo nada mal (nuevas amistades, nuevos profesores, nuevo entorno, nueva rutina) pero desde que terminé el colegio empezaron gran parte de mis preocupaciones.

¿Estudiar o trabajar? ¿Qué estudiar? ¿A qué dedicarme en un futuro? ¿Qué hacer con mi vida? Mil decisiones que tomar y ninguna de ellas clara.

Actualmente me encuentro estudiando una carrera que no me gusta y a la que probablemente ni me dedique y pensar que con 23 años mi futuro laboral está aún sin definir, me agobia muchísimo, me hace sentir imbécil...

A medida que pasan los años cada vez nos encontramos con más obstáculos por el camino y a veces pueden más los obstáculos que nuestras ganas de superarlos... Y así me siento yo últimamente :(

Quizá pueda parecer una niñata inmadura y tonta, pero no se tomarme las cosas de otra manera...

8 comentarios:

  1. Pues yo ni por nada volvería a mi época del cole jajaja
    En cambio los primeros años de universidad los recuerdo como los mejores!
    qué estudias que te martiriza tanto??
    :*

    ResponderEliminar
  2. Hola. Encontré tu blog, no sé ni cómo (por curiosidad, supongo), que ya he visto que lo tienes casi recién estrenado. Pero al leer tus preocupaciones académicas me has dado mucho que pensar. Dicen que de los desconocidos no aceptes nada, así que no tendrías que aceptar mis palabras dichas así, pero ¿sabes qué?, hace algún tiempo descubrí que por más lejos que te vayas, los problemas seguirán estando de una u otra forma. Claro, eso dicho así queda super bien, pero ignoro el por qué de tu sentencia. He sentido muchísimas veces esa sensación de ahogo de la que hablas, me es familiar. Cada uno es un mundo, y tiene sus tiempos, pero normalmente un cambio de aires no implica una salvaguarda de ese ahogo...a veces sí, pero como dice la canción "Depende" Ánimo, suerte y que sigas escribiendo mucho... y que yo pueda verlo.

    ResponderEliminar
  3. Hola,
    Que conste que me ha ido de un pelo no leer el post, por mi "animaversión" a las Serpientes....Grrr!

    Mira, no te agobies con esas cosas, la vida nos va poniendo piedras en el camino, que a veces se convierten en ROCAS infranqueables, pero piensa que tu tienes el poder, para que se vuelvan simples "Chinitas del camino".
    Cree en ti misma. Esa es la clave.
    No hace falta irse para cambiar. A veces basta con cambiar de sitios donde ir, o incluso apuntarse a un gimnasio o cambiar de amistades.Dahomey tiene razón por mucho que viajes, tus problemas siguen ahí..

    Todo en esta vida tiene un principio y un Fin. Así que no nos abogiemos pensando cuando llegará el fin, disfutemos del Ahora...

    ResponderEliminar
  4. Aquí un universitario de 27. ¿A que ahora te sientes mejor? :-)

    ResponderEliminar
  5. Pero no debes estar triste, sino contenta! Dices que seguramente terminarás la carrera, y eso, eso ya es mucho! Que no te guste mucho, pues ya es otra cosa, pero saca el lado positivo. Tener un título universitario no puede ser malo, un curso pasa volando! Aunque creo que lamentablemente, estas preocupaciones no nos abandonan jamás, por muy asentados que estemos en cualquier sitio o por mucho que ya hayamos vivido.

    Si tienes dudas sobre el futuro, qué hacer, qué estudiar, busca esa niña de la que todavía tienes recuerdos y no dejes que se marche nunca más. No creo que te cueste encontrarla, preguntalé sobre lo que te preocupa y qué haría ella, seguro que su respuesta es la acertada.

    La vida da unas vueltas increibles, lo que hoy es negro mañana será blanco. Creo que la clave está en aceptar jugar lo que nos toca en cada momento, confiando en que es lo mejor.

    Pero no sé qué hago yo dando consejos, si yo tampoco me aclaro!! xxDDD

    Bueno, yo sólo quería decir que la foto está muy chula. Aunque no sé si es tuya. Yo le hice una parecida de mi sobrina.

    Un saludo.

    PD. Sorry por el tostón. Welcome to blogger!

    ResponderEliminar
  6. No desesperes y ten fe en ti misma. Muchos no sabemos lo que queremos hacer con nuestra vida con más de veinte, incluso con más de treinta, de cuarenta... lo importante es que vayas encontrando tu camino y que te sientas satisfecha contigo. Cambiar de sitio, por experiencia propia, sí que puede ayudar en muchos casos, pero no siempre, depende de muchas cosas... las cosas a veces salen bien y a veces mal, al menos en mi caso ha ocurrido de ambas formas así que... nunca sabes!

    ResponderEliminar
  7. Hola!!!yo soy un poquito más mayor que tú. En mi caso hice un grado superior de administración y finanzas cuando lo terminé empecé a trabajar de eso, pero como no me gustaba lo dejé y me matricule en una carrera, ahora la dejo, ni siquiera llevo la mitad, pero me hago una idea de lo que me espera y he preferido cambiarme antes de seguir. Empiezo ahora en septiembre y dicen que a la tercera va la vencida, eso espero.
    La verdad que cuando me pongo a pensar, también me agobio viendo que todavía no logro avanzar ni tengo nada en claro, pero creo que este cambio me va a ir bien y por fin me encauzaré.
    Ánimo que un año no es nada y ya tendrás un título, además las cosas siempre pasan por algo, esta frase ultimamente la tengo muy presente, a veces no sabes porque pasan pero con el tiempo te enteras.

    ResponderEliminar
  8. Si definitivamente yo también me he sentido así, tmb me ocurre lo de la vocación, estoy estudiando una carrera que sí me gusta pero no sé si es lo mío, espero encontrar un trabajo en el que encaje.

    Un besito!!!

    ResponderEliminar

Y tu, ¿qué opinas? :)